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El titular recoge una expresión que simboliza como pocas el final de las vacaciones, recuperar la normalidad, en resumen, un año más, el cambio de ciclo. Decía un dirigente relevante de los últimos años que no se pueden tomar decisiones de calado cuando los niños no están en el colegio porque la sociedad no las asimila.

Al llegar septiembre, todo el mundo entiende que se ha acabado el relax y que entramos en la recta final de la actividad, la competencia y el momento definitivo de los proyectos. Es verdad que muchos profesionales han mantenido su labor durante el verano para que tantas cosas sean posibles a la vuelta, pero el 1 de septiembre marca la rentrée como una fecha clave en el calendario.

Esta vez la vuelta se vive en el centro de expectativas e incertidumbres. Con el precio de la luz batiendo récords, el índice de la bolsa en nuestro país, el selectivo Ibex 35, sube en el mes de agosto un 1,97% y ello pese a los rumores de la retirada de estímulos, en un marco en el que las previsiones elevan al 6% el crecimiento de nuestra economía durante el próximo año, a la vez que se aceleran las alertas sobre el nivel de inflación (un 3% de subida a final de año, que supone un record en una década), un momento en el que muchos analistas no ven positivo subir el Salario Mínimo, como contempla el ejecutivo.

Entre tanto, las pymes y los comercios no pueden ser competitivos con estos precios de la luz, la creación de empleo se frena y el uso racional y positivo de los fondos europeos se pone en cuestión ante las dificultades para garantizar una recuperación rápida y vertical. Aunque el Gobierno admite que el recibo de la luz subirá este año un 25%, rechaza fijar precios máximos.

Mientras en Europa, el 70% de la población adulta ya está completamente vacunada, hemos conocido que las grandes tecnológicas gastan 97 millones al año en lobby y Bruselas propone poner en marcha una tasa digital, aunque no se cierre el acuerdo en la OCDE en octubre.

Como publica The Wall Street Journal Magazine, la hija del hombre más rico de España, Marta Ortega, se muestra abierta a ocupar un cargo de peso en Inditex. Es una buena señal de una gran empresa de nuestro país con presencia en todo el mundo, un gesto que debemos interpretar como la vuelta a la pujanza del mundo del retail.

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