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Manos arriba, esto es un atraco: Comisiones por doquier de los bancos

Una política indefendible

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Durante muchos años, las entidades de crétido, bancos o cajas de ahorros, hacían su trabajo y no cobraban comisiones a sus clientes.

Pero desde hace algunos pocos años, la tendencia ha cambiado y los bancos se afanan en cobrar por lo que denominan el trabajo de mantener las cuentas de los ahorradores. Es verdad que la idea no gusta y está provocando un auténtico frenesí entre los usuarios que se rebelan contra una política abusiva e injustificable.

Comisiones de bancos no, por favor

Es impresentable pretender que sea necesario cobrar a los ahorradores y depositantes por el hecho de serlo, confiando su bien más preciado -su capital y su esfuerzo- a una entidad que debe cuidar con todo el mimo posible, especialmente su reputación. Se arugmenta que la comisión se devuelve cuando el cliente mantiene una cuenta con ingresos, nónima u otros, pero la realidad es que el usuario está oblligado a una vigilancia especial porque al mínimo descuido le aplican una comisión, cuyo importe es muy dificil recuperar.

El leonino argumentario de los bancos afirma que se trata del coste del mantenimiento de las cuentas bancarias. Aseguran que tratan de fidelizar más a sus clientes, de modo que los que tengan menos vinculación, es decir aquellos sin ingresos o nóminas domiciliadas, por ejemplo, tengan que pagar un extra mayor por el mantenimiento de sus cuentas bancarias.

El banco Santander, BBVA, Sabadell, Unicaja e ING son algunas de las entidades que a principios de año volverán a aplicar recargos que rondan una media de 15 euros mensuales.

El banco Santander es uno de los líderes en este abuso y cobra mensualmente 20 euros para los clientes que no tengan domiciliada una nómina, una pensión de al menos 300 euros o una prestación por desempleo de, mínimo, 600 euros. También se aplica el cobro a los usuarios que usen su tarjeta menos de seis veces al mes o no tengan domiciliados tres recibos en la cuenta.

Durante décadas, bancos y cajas prestaron un servicio a generaciones de ciudadanos y, claro realizaron pingües beneficios, pero ahora entienden que deben terminar de esquilmar a los españoles. Bueno, ellos verán, pero encontrarán la respuesta adecuada, el mayor de los desprecios.

 

 

 

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